Posted by Roy Felipe Gomez | Posted in | Posted on 15:39
Para los científicos, una de las preocupaciones del deshielo del Ártico es la emisión de gas metano. Un ingeniero británico propone evitar este proceso mediante torres refrigeradoras que hagan bajar la temperatura de la región.
El metano es un gas contaminante más duradero en el ambiente que el dióxido de carbono, se encuentra en el fondo del mar, pero al derretirse el hielo, el gas se puede observar en las burbujas.
En el Parlamento británico, Diputados y un equipo de expertos, entre ellos el ingeniero Stephen Salter calificó esta amenaza de "emergencia planetaria". Para evitarlo, propone la construcción de 100 torres refrigerantes que emitan agua marina a la atmósfera, tipo spray, para lograr bajar la temperatura. El ingeniero, anteriormente había propuesto este mismo sistema sobre barcos, pero por la urgencia en la que se necesita ya no es viable.
En verano, estas torres de diez metros y alimentadas con energía renovable, esparcirían agua salada hacia las corrientes de aire, que "desplazarían el residuo de sal hacia el interior de las nubes en unas pocas horas", detalló el experto. El proceso se basa en la idea de refrescar el ambiente mediante el "blanqueo de las nubes", es decir, emitir gotitas de agua salada que hagan que sean más blancas y que reflejen mejor los rayos del Sol, un efecto parecido al que causa la erupción de un volcán.
En 2011, las regiones del Ártico registraron las temperaturas más altas de los últimos cincuenta años, entre 3 y 4 grados por encima de la media anual, según datos del Instituto de Investigaciones del Ártico y la Antártida. Aunque, la mayor preocupación es la reducción de la masa total de los hielos, que en la actualidad es de 55 por ciento, en comparación con el promedio registrado en los años 80 y 90.
Los críticos argumentan que un cálculo erróneo en el proyecto de Salter generaría el efecto contrario a lo que se espera, es decir, subiría más aún la temperatura.aun es un tema controversial entre los científicos. Sin embargo, Salter confía en que la investigación de distintos modelos climáticos ayude a identificar mejor los riesgos.
"Ninguno de los riesgos potenciales de las torres es tan malo como la liberación de metano. Lo que estamos intentando es devolver las temperaturas y la cubierta de hielo a los niveles en los que solían estar, mediante materiales que ya están ahí en grandes cantidades pero en tamaños diferentes", defendió este ingeniero.
Además, "si algo inesperado sucediera, seríamos capaces de detener el proceso y revertir la situación en unos pocos días", subrayó Salter, quien ha estimado que las torres supondrían un coste aproximado de 200.000 libras (240.000 euros) y que estarían listas año y medio después de obtener esta presupuesto.
Comments (0)
Publicar un comentario